Eflorescencias en ladrillo visto

Sergio Pena Corpa

Arquitecto técnico, MUI en Arquitectura e Ingenieria. Experto en patología y rehabilitación en construcción y arquitectura. Autor de varios artículos y libros relacionados con la construcción. ¿Quieres resolver algún problema, estamos a tu disposición? www.sergiopenacorpa.com

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7 Respuestas

  1. Alex dice:

    Me temo que el problema tiene difícil solución, limpieza y esperar a que tarde en volver a salir.

    Salud2

  2. Iván dice:

    Primero habrí que saber de donde provienen y porqué para tomar una decisión correcta.

    Las eflorescencias se clasifican en función del tipo de agua que arrastre las sales:

    POR HUMEDAD DE OBRA. En la vida del edificio, son las primeras que se desarrollan y deben considerarse casi como inevitables, ya que prácticamente todos los materiales tienen siempre un mínimo de eflorescibilidad.
    En cualquier caso, una obra bien hecha implica la eliminación de esas eflorescencias antes de que el edificio esté terminado, de modo que si se controla bien la eflorescibilidad de los materiales, no tienen porque volver a aparecer.

    POR HUMEDAD DE INFILTRACIÓN. Es consecuencia del agua de lluvia que se infiltra desde el exterior por absorción (debido a la porosidad del material) o a través de fisuras y grietas y que luego, en época de temperatura más alta, evapora y vuelve hacia el exterior. Se suelen desarrollar en los materiales más eflorescibles y son temporales.

    POR HUMEDADES DE CONDENSACIÓN INTERSTICIAL. Aparecen, principalmente, en los materiales de excesiva eflorescibilidad que se encuentran en los ‘puentes térmicos’ de los cerramientos exteriores.

    POR HUMEDADES ACCIDENTALES. Es decir, por el agua que aparece a causa de roturas o fugas. Por supuesto, también dependen de la eflorescibilidad del material, pero en general resulta sencillo encontrar la causa de la lesión.

    Este tipo de eflorescencia que aparece en la imagen parece que sean SALES CRISTALIZADAS QUE NO PROCEDEN DEL MATERIAL sobre el que se encuentra la eflorescencia sino de otros materiales situados detrás o adyacentes a él. Es muy común encontrarla sobre morteros de unión de ladrillos de los que proceden las sales, como es en este caso.

    Los morteros, que suelen representar aproximadamente 1/5 o 1/6 de una pared de ladrillos, es un buen ejemplo. Hay quien opina que las eflorescencias han aumentado en este tipo de unidades constructivas desde que se utiliza cemento para la obtención de morteros y que esas lesiones aumentan cuando se incrementa la proporción de cemento. Así mismo, las sales también pueden llegar desde el mortero al ladrillo cuando el agua que pasa del primer material al segundo transporte sulfatos. Es algo que suele ocurrir cuando el ladrillo está demasiado seco en el momentos de colocarlo en obra.

    Por el contrario, un exceso de humedad en los ladrillos antes de su colocación no sólo aumenta la posibilidad de aparición de eflorescencias, sino que favorece la pérdida de adherencia entre los ladrillos y el mortero. Está claro, por tanto, que ésta es una cuestión que debe tratarse con la máxima atención.

    Y despues de este rollo hay q elegir entre los procesos de limpieza que se pueden dividir según el método utilizado:

    CON AGUA ( a presión, vapor)
    MÉTODOS MECÁNICOS (cepillos, rascadores, proyección de partículas etc..)
    MÉTODOS QUÍMICOS (a elegir)

    Si es el mortero el culpable estará jodida la cosa ya que hoy aparecen ahí y mañana en otro lugar.

    Bueno, perdonar el rollo..

  3. J dice:

    IVAN, un rollo con mucho criterio, por lo tanto solo digo “Amen”.

    Yo tambien veo claro que “chorrean” desde las juntas de mortero, porque son mas largas coincidiendo con las juntas verticales.

    Lo mas chungo es que despues de aplicar cualquiera de los metodos hay que esperar a que vuelvan a salir hasta que se terminen de eliminar completamente las sales que estan en el interior. La solucion no es dificil pero si larga en el tiempo.

    Plataforma elevadora, cepillo en seco y volver a mojar para que al secar vuelva a salir
    (cada vez menos). Paciencia.

    Otra cosa: He ampliado la imagen y me he fijado tambien en la oxidacion que presenta YA!, la entrega del dintel metalico. La mancha de oxido es inminente. Por favor, que los hierros lleguen a la obra pintados y una vez colocados se repasen. Y digo pintados, no imprimados, que no es lo mismo.

  4. Adri dice:

    ¿Como creeis que se deberia actuar para evitar tener este tipo de problemas?

  5. aparejador dice:

    Vamos a ver tengo que matizar un par de cosillas:

    Jota, lo de eliminar por completo las sales, lo veo bien dificil pues cuando un material es facilmente eflorescible…. mala pinta tiene de que se recupere. Por ejemplo, en mi Universidad hay eflorescencias en el muro de cerramiento, pasado 10 años aun siguen hay ejejje.

    Yo planteo una idea: Si al causa es el agua aportada por ejemplo por agua de lluvia (que es el caso nuestro), porque despues de limpiar no damos una imprimación que evite que el agua de lluvia penetre tanto en nuestro mortero como ladrillo?. Nunca he pobrado esta idea, pero creo que sería útil e incluso podría funcionar muy bien.

    Prevencion:

    En primer lugar usar ladrillos NO eflorescibles, nunca cojer los de tipologia contraria. Para ello recomendable hacer ensayos durante la obra para comprobar que no nos venden la moto (ojo al ladrillo tosco tambien, pues al revestirse hacen que salgan las sales ejjeje)

    En cuanto al mortero:
    Usar arenas silíceas, o el de calizas sin sales solubles, y la certificación de que los posibles aditivos no producen eflorescencias (¿alquien lo ha pedido alguna vez ?). Este hecho lo comprobaremos mediante ensayos. Salvo que nos surjan SO4 Ca2, que no habra manera, nada más que resignarnos a limpiar.

    Hormigón:
    En los hormigones “In situ” exigir cumplir a raja tabla la normativa. Si nos aparece SO4 Ca2(sulfato cálcico), pues a resignarse…

    PD: Iván espero que no redactes pliegos…

  6. Pablo dice:

    Lo único que se me ocurre, ya que el origen del problema es del mortero de agarre de la fábrica, es limpiar a fondo con chorreado, cepillado, etc y una vez limpio, aplicarle una imprimación hidrófuga que cubra las juntas y el ladrillo. Con ello impediremos al menos la entrada de agua en las juntas del mortero que es la que provoca la disgregación.

  7. datxa dice:

    Buenas, acabo de descubrir tu blog y me ha parecido de lo mejor. Primero decirte que soy una comercial de química del sector de la construcción, llevo trabajando 4 años en el sector y me he encontrado con casos similares o incluso peores que los que aquí relatas. Nosotros (en algunos casos, estamos para algo más que vender resina) nos llaman para solucionar marrones o problemas tanto o más feos que los que posteas (y todo ello antes de que el aparejador/arquitecto pase por la obra y vean los marrones que han hecho).

    Un caso que tuve fue el de solucionar unas manchas de salitre en un ladrillo cara vista como el que pones en la imagen, todo por la mala calidad de la arena, en un principio pensamos en limpiarlo con ácido, pero el problema es que el ácido limpiador reacciona con el salitre y hace que hasta que no haya salido toda la suciedad de la arena el salitre siga dando la cara. Por esto, una vez desesperados, decidimos hacer una prueba con un limpiador PH neutro, para que no reaccione con las sales y mientras nos diera tiempo a tratar el problema. Aunque no lo creais, con un cepillo y Gel PH neutro, que no vendí yo, logramos hacer que no volviera a salir salitre, una vez seco y sin sales, aplicamos un tratamiento antisalitre para cerrar el poro y que no le afectase el agua de lluvia, tras 3 años no ha vuelto a aparecer ninguna mancha.

    Espero que la solución te sirva y no sea muy tarde.

    Enhorabuena por el blog y tienes una lectora más 😉

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