Humedades por malas prácticas constructivas

Sergio Pena Corpa

Arquitecto técnico, MUI en Arquitectura e Ingenieria. Experto en patología y rehabilitación en construcción y arquitectura. Autor de varios artículos y libros relacionados con la construcción. ¿Quieres resolver algún problema, estamos a tu disposición? www.sergiopenacorpa.com

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5 Respuestas

  1. Andrés dice:

    El problema con las humedades de capilaridad es que los clientes tienen siempre la tentación de taparlas con la esperanza de que no vuelvan a aparecer, empleando la solución más inmediata y económica.
    Nosotros tuvimos un problema parecido en una carbonera en Madrid, donde tradicionalmente había entradas para el carbón que servían para ventilar y los muros de ladrillo estaban sin enfoscar, de tal manera que la humedad atravesaba con facilidad el ladrillo, pero por lo menos se disipaba en el ambiente y se evitaba el mal olor.
    Por supuesto se había enfoscado todo el espacio en varias ocasiones empleando todo tipo de materiales (yeso, mortero de cemento, morteros con aditivos “impermeabilizantes”…) y se habían cerrado todos los huecos que permitían ventilar el espacio.
    Dado que el espacio no era habitable y su uso era el de sala de reuniones y almacenaje, nuestra propuesta fue la siguiente:
    1. Recuperar la ventilación natural, o al menos disponer un sistema de ventilación forzada para disipar la humedad del ambiente.
    2. Retirar todas las capas de enfoscado y dejar el ladrillo visto de nuevo para que se pueda disipar la humedad normalmente.
    3. Colocar una cámara bufa, en el caso de que no les gustara el acabado en ladrillo visto.

    Cual fue nuestra sorpresa cuando la solución final fue picar las zonas afectadas y volver a enfoscar con un mortero de cemento pero “bien cargado de cemento” y pintar encima.
    En menos de un año, el administrador de fincas nos comenta que ya está todo manchado de nuevo, y lo peor de todo es que nos vuelve a preguntar qué nos parece que se debía hacer.

    Conclusión: muchas veces no sólo se trata de tener acceso a una buena asesoría técnica, sino de estar dispuestos a seguir las recomendaciones que los técnicos ofrecen, aún cuando recibas las tentadoras ofertas cargadas de ahorro de constructoras poco serias.

    (Disculpen el tocho texto que he soltado)

  2. Sergio Pena Corpa dice:

    Hola Andrés gracias por comentar y bienvenido. Efectivamente, el precio manda más que la cabeza y se hacen verdaderas barbaridades.

  3. Buenas tardes Sergio:
    Conocía tu blog y lo sigo habitualmente. Hoy ha tocado visitarlo (después de leer la entrada en el blog de Enrique) para consultar sobre unas humedades en una vivienda.
    En este caso se trata de una casa aislada con humedades en las particiones de casi la mitad de la planta afectada (la primera, descansa parte sobre planta baja y parte sobre terreno), y los antiguos dueños decidieron colocar zócalos para disimular los desperfectos.
    Como comentas, la humedad tuvo tiempo de ascender, deteriorar el zócalo, y afectar casi la mitad de la altura de los paramentos.
    Afortunadamente, los interesados en comprar han buscado asesoramiento para cuantificar si las reparaciones son asumibles y razonablemente efectivas.

    Con lo que he visto y leído, poca duda acerca del origen. Ahora toca plantear una solución y presupuestar para que estos cautos compradores se decidan o lo dejen pasar.

    Muchas gracias por tu esfuerzo.

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