Introducción

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Vista general de la vivienda

Este artículo forma parte de una serie de post que irán documentando todo el proceso de una obra de patología y rehabilitación de una vivienda unifamiliar. De modo que pueda enseñaros todo desde cero, desde la primera llamada. Por lo que todas las semanas iré publicando un artículo, así que estaros atentos.

Hace unos meses un cliente contacto conmigo porque recientemente había comprado una casa y tenía un problema de humedades. Él después de hablar con varias empresas y técnicos finalmente me encargó un informe de patología.

La necesidad del cliente era muy clara: identificar la causa del problema, una solución técnica  y una valoración de la misma.

 

El encargo

Entrevista telefónica

Cuando nos llega una petición de encargo o de valoración via email de unas patologías en una vivienda u otro tipo de construcción, os aconsejo siempre contactar con el cliente por teléfono. El motivo de la llamada es porque nos permitirá conocer mejor y de cerca el problema que tiene.

En esta primera o segunda conversación con el cliente, debemos obtener la máxima información posible sobre lo sabe de las patologías que tiene en su vivienda.

Nota: Os recuerdo que él puede no ser técnico, en este caso debemos saber orientar adecuadamente las preguntas y algunas por muy absurdas o irrelevantes que probablemente sean para nosotros, quizás para el cliente no lo es tanto.

Para ello realicé varias llamadas para informarme lo máximo posible sobre el tema de las humedades, además le solicité que me mandara toda la información posible sobre la vivienda.

En líneas generales, según me contaba había humedad por todas las paredes, lo mejor era que fuera a verlo.

Presupuesto del encargo

Para valorar el encargo, siempre es aconsejable consultar con los compañeros si lo que vas a pedir es mucho o poco. Valorar una obra aparentemente es más sencillo que valorar un trabajo de esta índole. Mi colaboración con fabricantes y técnicos expertos en el campo de patología y rehabilitación me permitió poder tener una mejor orientación a la hora de valorar el trabajo.

Estudie el tema, y envié el presupuesto. Afortunadamente, fue aceptado.

Una vez cerrado el presupuesto, cogí las maletas y viajé al lugar para realizar una primera inspección “in situ”.

La inspección

Antes de realizar la inspección, os recuerdo que debemos ir muy bien documentados y preparados. Es aconsejable estudiarse la máxima información posible sobre lo que vamos a tratar. Todo este estudio previo nos ayudará a saber qué debemos ir a ver y qué información debemos obtener.

En principio debemos saber:

 

  • Tipología de vivienda
  • Sistemas constructivos
  • Emplazamiento de la vivienda
  • Histórico del inmueble: Realización de intervenciones, modificaciones, etc.
  • Tiene o no ensayos (geotécnico, catas, etc)
  • Si dispone de planos o no.
  • Documentación adicional.

 

En cuanto al material para realizar la inspección: Os recuerdo visitar este artículo que escribí hace tiempo.

http://www.elblogdeapa.com/casos-constructivos/consejos-inspeccion-de-patologia-en-construccion-sin-documentacion-previa/

En principio, disponer de nivel, medidor laser (yo uso el disto D510 de Leica), para tomar notas, plomada, piqueta, cámara de fotos, fisurómetro, rotulador de acrílico…

En nuestro caso tenemos:

  • Vivienda unifamiliar
  • Dos plantas + sótano
  • Estructura hormigón + metálica + muros de fábrica y de hormigón.
  • Parcela en su perímetro con piscina y pista de tenis.
  • Tabiques de ladrillo (no sabíamos qué tipo de ladrillo).
  • Disponía de planos de proyecto del año 81 pero no de estudio geotécnico.

Como comentaba anteriormente, en principio había que diagnosticar las humedades, pero en ningún momento hablamos de las otras patologías que durante el transcurso de la visita pude detectar. Por lo tanto, al final catalogué las siguientes patologías.

  • Humedades en el sótano
  • Grietas en tabiques, muros y suelos
  • Manchas
  • Erosión del ladrillo de fachada
  • Rotura de falsos techos

Nota: Es importante tener en cuenta en el presupuesto los posibles daños de más no previstos y que quizás el cliente quiera también darle solución. En caso de ser así, acordaros de añadir una nota en la valoración inicial que indique que en caso de tener que diagnosticar más daños se deberá valorar a parte.

La próxima semana saldrá el capítulo nº2: Estudiando el caso. 

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