Problema:

Esta foto es una crítica clara a los proyectos de arquitectura jejeje. Muchas de las veces el arquitecto ni siquiera calcula las estructuras, y muchos que las calculan le dan al botón del ordenador y que salga lo que diga el ordenador (¿para que pensar  no?).

Resulta que en la ejecución de obra existen tantas barras que no dejan posibilidad a que podamos rellenar debidamente con hormigón la viga, reduciendo la capacidad de trabajo de la misma.

Armado excesivo

Si vertieramos el hormigón ahora mismo como figura en la foto, se producirían bastantes coqueras (huecos de aire) evitando que el armado esté envuelto por el hormigón.

Esto supone una reducción de la capacidad portante de la viga.

Solución:

Si nos damos cuenta antes de montar el armado pedir al proyectista que recalcule la viga para poder cumplir los recubrimientos mínimos.

Si nos pilla ya en obra, yo sugiero emplear hormigones de dosificación fluida con lo que no sería necesario vibrar. La posibilidad de mover o quitar barras requerirá autorización del proyectista y DF.

Conclusión:

No por mucho más hierro que pongamos en las estructuras, supone que vaya a resistir más carga.