No hay obra sin chapuza

Eso es una verdad universal; se puede cuantificar el nivel de chapucismo, pero alguna cae. Generalmente serán subsanables, si estás preparado, asesorado y reaccionas a tiempo. Pero a veces las cosas no salen como se tenían previstas.Para muestra un botón: a continuación os muestro una obra aparentemente sencilla pero que acaba de entrar en el manual de lo que no hay que hacer en la obra. Partimos de un bloque de viviendas de 8 plantas sin mayor complicación. Cuando ya estaba la obra enfocada surge la necesidad impuesta por parte de la Propiedad de ejecutar un porche. Para ello se decide para abaratar la obra utilizar acero para la estructura portante y madera para lo demás. Veamos aquí una imagen general del conjunto:

 

El bloque y el porche. Todo parece normal.

Ahora llega el momento de tomar decisiones y a ser posibles las correctas. Lo primero echar unos números para calcular las secciones de acero que nos van a hacer falta, contar con el apoyo de alguien que te ayude con los cálculos, etc. Lo que no se puede hacer es aflojar el esfínter y dar por supuesto que si ya te hiciste con el bloque, esto del porche es una cojonada y que entre el becario y el Encargado te lo resuelven y así puedes marchar a la playa con la parienta y la amiga que está para verla la jodía. Total que tenemos al becario que algo le suena de la época de Estructuras I de la facultad, pero que a última hora se saca de la manga unas fotocopias de números gordos y se lo pasa al Encargado. Éste tras ver la servilleta decide hablar con el cuñado que tiene un almacén de ferralla y le saca unos IPN a un precio de fábula y que por el mismo precio le manda a un par de tigres que le ejecutan las soldaduras. En un par de semanas problema resuelto, el aparejador contento y a vivir. Pero claro, lo de delegar a ciegas tiene resultados impredecibles. Y para muestra un botón, veamos lo que se encontró el aparejador al llegar al tajo el lunes por la mañana tras un puente de sol, playa y arena:

Empiezan los sudores

Desde la caseta lo que ve el aparejador es que el porche estar, está hecho, pero los sudores afloran al acercarse. Desde arriba tenemos la capa de Uralita, luego madera, luego una especie de lámina plástica, más madera y luego el acero. Lo que pasa es que el acero parece dispuesto mediante una especie de fuerza mágica que cohesiona el conjunto.Lo que más miedo da son los agujeros que se ven en los pilares y vigas de acero. Al pedir explicaciones a un orgulloso Encargado y al nervioso becario, se le informa sobre algo denominado ‘sistema aligerante’ y se mezclan en la misma frase las palabras ‘chollo’ y ‘cuñao’. Lo dicho, empiezan los sudores. Mientras escucha horrorizado la milonga va rodeando el porche con paso lento y de pronto se topa con esto:

 

Esto se sujeta por su peso, oiga

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al loro con el sistema por el que se unen la madera y el acero: la nada. Parece ser que el duo de estrellas llegaron a la conclusión que el peso propio de la cubierta hace que el conjunto sea estable. No perderse el detalle del rebaje en la viga de madera para hacerle sitio al perfil metálico.La flojera del pernil del Jefe de obra ya es claramente perceptible. Piensa que esto todavía tiene arreglo si se retira la cubierta y se realizan unas correctas uniones, pero al poco de pensar esto, gira su cuello 90 grados y se topa con el siguiente pilar:

 

Primeras calidades

Parece ser que el cuñado del Encargado aprovechó para deshacerse de un lote pelín defectuoso de su almacén de ferralla. O eso o ahora se lleva el color acero quemado a lo Wall Trade Center con agujero. Y ya la unión del pilar con viga con dos puntos de soldadura por cada cara es para hacerse una foto para que te crean cuando lo cuentes en el bar.No obstante no se puede subestimar a unos ferrallas y a su iniciativa. ¿Qué es lo que se hace cuando no te llega hasta la viga un pilar de acero por ser demasiado corto? ¿Cambiarlo por otro perfil con longitud suficiente? No hombre, no, eso sale caro. Lo suyo e hacerse un sistema thinplate de estos:

Ojito a la placa sustentadora

Si es que es lo que tienen las cubiertas inclinadas, que luego no llegan los pilares. A estas alturas el Aparejador ya ha vomitado en el casco, en una esquina y en la cara del becario. Pero de pronto se repone y queda con la mirada perdida. ¿Qué le pasa? ¿piensa en abogados? No, está llegando a una sencilla conclusión:Si estos encuentros, relativamente sencillos, fueron resueltos con semejante destreza, ¿QUÉ HABRÁ PASADO CON LOS ENCUENTROS MÁS PROBLEMÁTICOS? Pues, ¡ay amigos! nuevamente la imaginación es el límite. Agarraros que vamos:

Más dif?cil todav?a

 

Dios trabajando a tracción

Para no olvidar en la primera instantánea el sistema compuesto por, pilar + anexo para llegar a la altura precisa + pieza girada + soldaduras de fantasía. Da para una zarzuela este detalle. De película de Fellini, no me digáis que no. Y ya en la segunda volvemos a ver un agujero weight reducer  aderezado con una soldadura ligerita y con pino flotante. A estas alturas una persona normal está corriendo a la caseta para pegarse un tiro en la boca y que le recuerden como un conciliador. Eso sí, antes dejando encargado a unos gangsta que hormigonen al Encargado y al becario en una zapata.

Moraleja de todo esto: si no sabes con quien trabajas, no delegues. Si sabes con quién pero no los has visto haciendo según que cosas, no te marches de vacaciones. Y por último pregunta a quien sea para no verte en una de estas, que luego acabas en Internet :P